La calidad de nuestras relaciones está en un declive constante. Tener 632 amigos en Facebook, pero ningún amigo verdadero a quien llamar en la mitad de la noche, no habla de amistad. La ansiedad se ha convertido en la nueva depresión. Las clínicas de salud mental en los campos universitarios desbordan.

El Cirujano General Viviek Murthy escribió en el Harvard Business Review, que los pacientes llegaban a verlo en parte porque estaban solos y en parte porque enfermaban de soledad. “La patología más común que encontré no fueron enfermedades de corazón ni diabetes, sino soledad”.

Los adolescentes pasan más tiempo a solas con sus teléfonos y es menos probable que salgan y socialicen. Mientras más horas pasan frente a la pantalla, más declaran ser infelices. Parece que todos están de fiesta menos uno mismo.

Vi a padres e hijos sentados uno al lado del otro sin intercambiar una palabra. Ambos compensan por su mala conexión concentrados en sus teléfonos, sin pensar demasiado.

He aquí seis enseñanzas de Pirkei Avot que nos ayudarán a construir paz interior.

1. Recibe a todos con un rostro alegre (Pirkei Avot, 1:15)

Olvidamos cuánto significa dar una sonrisa, un saludo alegre. Nos acostumbramos tanto a enviar mensajes de texto o ir por la vida mirando hacia abajo, que perdimos el arte de la conexión cara a cara. ¿Cuántas personas realmente se miran a los ojos mientras hablan? Gran parte de la conexión tiene lugar a través del contacto visual, al ver el impacto que tienen tus palabras, al animar a alguien con tu voz e incluso por la forma en que dices “hola”.

Sólo hace falta un instante para que las personas que te rodean se sientan valoradas. Realmente no es difícil.

“Recibe a todos”: levanta la vista y presta atención a las personas. “Con un rostro alegre”: acostúmbrate a sonreírles. Conviértete en una fuente de alegría para el mundo.

2. Adquiere un amigo (Pirkei Avot, 1:6)

No se nos aconseja coleccionar amigos como si fueran souvenirs, sino adquirir con sabiduría un amigo valioso. Tanto socialmente como en la conexión entre marido y mujer, un buen amigo mejora nuestras vidas.

Los amigos son leales. Los amigos comparten alegrías y penas para que la vida sea más dulce. Los amigos no cuentan chismes del otro. Los amigos tienen buenas palabras y te alientan. Los amigos escuchan. Los amigos no se menosprecian. Una amistad requiere tiempo y presencia. Es una de las mejores inversiones que puedes hacer.

3. No te enojes fácilmente (Pirkei Avot, 2:15)

Cuando nos enojamos, nos perdemos a nosotros mismos. Decimos cosas que no queremos decir y causamos dolor. Hacemos cosas por rabia y luego no podemos creer lo que hicimos.

Alguien que se enoja con facilidad pierde su paz. Termina solo porque los demás no quieren estar con él. No es fácil controlar el temperamento. ¿Cómo podemos evitar enojarnos con facilidad?

Presta atención a cuáles son los momentos en que te enojas. Reconoce el sentimiento previo al estallido. Si lo necesitas, inspira hondo para calmarte o aléjate. Contrólate. Piensa bien antes de hablar desde la emoción. Toma consciencia de tu tono de voz. Sentirás que crece tu fortaleza interior.

4. Aléjate de un mal vecino (Pirkei Avot, 1:7)

Nuestros amigos y compañeros nos influyen, positiva o negativamente. Sin importar cuán fuertes creemos ser, las personas con quienes estamos tienen un impacto. Sus elecciones de lenguaje, vicios, conversación y cómo tratan a los demás marcan una diferencia en nuestras vidas. Estar cerca de una persona que toma malas decisiones morales es como respirar contaminación espiritual. Es tóxico.

Piensa con quién te relacionas.

5. No juzgues a tu compañero hasta que estés en su lugar (Pirkei Avot, 2:5)

Es muy fácil juzgar al otro. Mira los maliciosos comentarios que llenan los medios sociales y los comentarios sarcásticos burlándose de los demás. No entendemos con qué rapidez podemos hablar con arrogancia del otro.

Nuestros Sabios nos enseñan que hasta que no estamos parados en el lugar de alguien no podemos entenderlo. “Estar en su lugar” significa entender por completo su infancia, su naturaleza, su familia y sus luchas. ¿Acaso es posible que alguien llegue a tener semejante ventana hacia la vida de otro?

Por supuesto que no. Entonces, ¿cómo podemos juzgar?

6. ¿Quién es rico? El que está satisfecho con su porción (Pirkei Avot, 4:1)

Observar las vidas de los demás nos roba la alegría. Comparar las vacaciones, las casas, las familias y los platos de sushi de otras personas es una manera de perder de vista nuestras propias bendiciones sin ningún sentido. La plaga de nuestra generación es la ansiedad y lo que se conoce como FOMO (Fear Of Missing Out), el miedo de perderse algo. Los celos se comen la serenidad.

Hay superestrellas que viven vidas soñadas, pero se ahogan en adicciones, soledad y falta de autoestima. Por alguna razón nunca son felices.

Debes estar satisfecho con lo que tienes. Ser agradecido. Valorar a las personas que te rodean. Aprovechar al máximo cada día. Vivir con propósito. La riqueza en verdad es valorar nuestras bendiciones.

Somos afortunados de contar con estos sabios consejos para ayudarnos a vivir mejor, a ser más fuertes. Dedica algunos momentos para leer Pirkei Avot. Descubrirás una brújula espiritual que te acercará a una vida de conexión y alegría.

 

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.