PARASHÁ DE LA SEMANA: SHOFTÍM
LECTURA DE LA TORÁ PARA ESTA SEMANA: DETEURONOMIO 16:18 – 21:9
HAFTORAH: ISAÍAS 51:12 – 52:12

P232, N258, N259, N257, N260

232. Ley del Siervo Hebreo (“Eved Ivri”)

Es el precepto con el cual se nos ordenó la ley del siervo hebreo.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Cuando adquieras un siervo (hebreo)…

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en los versículos de la Torá, y las reglamentaciones de este precepto han sido explicadas ya, todas, al comienzo del Tratado (Talmúdico) de Kidushín.

258. No Vender al Siervo Hebreo en subasta Publica (“Mejirat Eved Ivri Kederej Haavadim”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no vender al siervo hebreo del mismo modo como son vendidos los esclavos (canaaneos), esto es: que sea parado en mercado de los esclavos, se proclame acerca de él, y los compradores suban su precio unos por encima de otros. No se hace así, de ninguna manera, sino discretamente y de buena forma.

Es lo que El, exaltado sea, dijo como advertencia de esto: No serán vendidos como venta de esclavo. En expresión del Sifrá: “No serán vendidos como venta de esclavos — que no erija una tarima y lo haga pararse sobre la roca de compra”.

Se incluye en este Precepto Negativo, sin duda, la advertencia para quien roba (—secuestra—) una persona (del pueblo) de Israel, puesto que si lo vende, lo hace, pues, como si éste fuera un esclavo canaaneo, con lo que resulta transgresor a lo que El dijo: No serán vendidos como venta de esclavos. Ya lo hemos mencionados con anterioridad y el versículo explicó que éste (—el raptor—) es matado.

Las leyes de este precepto, junto a las del precedente, están explicadas en la Guemará (—Talmud, Tratado de) Kidushín, en el Capítulo Primero.

259. No Atarear al Siervo Hebreo en Faenas Innecesarias (“Avodat Perej Beeved Ivri”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no hacer trabajar al siervo hebreo en cosa de la que no tengamos necesidad, y esto es lo que se llama avodat pérej.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: No lo domines con quebranto. No lo hemos de hacer trabajar salvo cuando nos obligue a ello la necesidad de que se realice dicho trabajo; entonces (solamente) lo impondremos sobre él.

En expresión del Sifrá: “No lo domines con quebranto — que no le digas: ‘calienta este vaso’ y no lo precisas, y así todo lo que se le parece. Ciertamente han traído ejemplo del más liviano de los trabajos y del más simple de ellos, y con todo no está permitido salvo en momento de necesidad.

257. No Encomendar al Siervo Hebreo Tareas Vergonzosas (“Avodat Zilzul Beeved Ivri”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no hacer trabajar al siervo hebreo en faenas que implican gran desprecio y humillación, como las que desempeña el esclavo canaaneo.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: No lo hagas trabajar en faenas de esclavo. Y (dijeron) en el Sifrá: “Que no lleve detrás de ti belinta y que no lleve enseres, delante de ti, al baño público”. Belinta es una pequeña estera sobre la cual se sienta cuando se cansa del ejercicio físico, y la toma el esclavo cargándola detrás de su amo. Del mismo modo, sobre todo lo parecido a estos trabajos, está advertido (el amo) de no imponerlos sobre el siervo hebreo; sólo ha de utilizarlo para tareas en las que se desempeña el empleado y el obrero que acordó hacer para él determinada tarea. Dijo Di-s: Corno un empleado, como un residente, será contigo.

260. No Permitir al Gentil el Maltrato de un Siervo Hebreo (“Hanajat Avodat Perej Beeved Ivri Shenimkar Legoi”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no dejar que un no-judío que mora en nuestra tierra esclavice con quebranto a un siervo hebreo que se vendió a sí mismo para él.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: No lo dominará con quebranto ante tus ojos. No hemos de decir: “Por cuanto que este esclavo pecó contra sí mismo y se vendió a un no-judío, abandonémoslo para que reciba el fruto de sus acciones”. Sino, que hemos de vigilar al no-judío a estos efectos y le impediremos esclavizarlo con tareas que quebrantan.

Dice el Sifrá: “No lo dominará con quebranto ante tus ojos — no te ha sido ordenado, salvo ante tus ojos”, es decir: no estás obligado a vigilarlo en su casa (para ver) si lo esclaviza con faenas de quebranto o no, sino que en toda ocasión en que veamos que lo hace, se lo advertiremos.

Extraído del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana 
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana. 
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial. Derechos Reservados.

{{ reviewsOverall }} / 5 Users (0 votes)
Test0
What people say... Leave your rating
Order by:

Be the first to leave a review.

User Avatar User Avatar
Verified
{{{ review.rating_title }}}
{{{review.rating_comment | nl2br}}}

Show more
{{ pageNumber+1 }}
Leave your rating

Your browser does not support images upload. Please choose a modern one

¿Qué tan útil fue esta publicación?

¡Haz click en una estrella para puntuarla!

Puntuación promedio / 5. Recuento de votos:

Como has encontrado útil esta publicación ...

¡Compártelo con tus amigos en las redes sociales!

Lamentamos que esta publicación no haya sido útil para usted!

¡Mejoremos esta publicación!


¡Mantengamonos Conectados!
¡Mantengamonos Conectados!
Suscríbete al boletín para mantenerte informado de cambios y nuevas actualizaciones ademas de tiempo en tiempo un especial sobre la parashá.
Puedes darte de baja en cualquier momento.