Judaísmo en Español

P196, N233, P234, P233, N261

196. Bonificar al Esclavo Hebreo y Ayudarle Cuando Recobra su Libertad ("Haanakat Eved"), 233. No Dejar en Libertad al Siervo Hebreo con las Manos Vacias (“Shiluaj Eved Ivri Beiadaim Reikaniot”), 234. Rescate de la Sierva Hebrea ("Pediat Ama Ivria"), 233. Casarse con la Sierva Hebrea ("Ieud"), 261. Prohibición de Reventa de la Sierva Hebrea (“Mejirat Ama Ivria”)

0 22

196. Bonificar al Esclavo Hebreo y Ayudarle Cuando Recobra su Libertad (“Haanakat Eved”)

Es el precepto con el cual se nos ordenó bonificar al esclavo hebreo y ayudarle cuando sale a la libertad, y que no salga con las manos vacías.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Bonificar, has de bonificarlo; de tu rebaño, de tu granero y de tu vino, con los que te bendijo el Señor, tu Di-s, le darás.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en el Capítulo Primero (del Tratado Talmúdico) de Kidushín.

233. No Dejar en Libertad al Siervo Hebreo con las Manos Vacias (“Shiluaj Eved Ivri Beiadaim Reikaniot”)

Es la advertencia con la cual se nos previno de no enviar (a la libertad) al esclavo hebreo con las manos vacías luego de haber trabajado para nosotros, cuando salga como hombre libre al cabo de seis años. Inexorablemente hemos de bonificarlo con algo de nuestros bienes.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y cuando lo has de enviar libre de ti, no lo enviarás vacío.

Las leyes de este precepto —es decir el precepto de ‘bonificación’ (haanaká) — han sido explicadas ya al comienzo del Tratado (Talmúdico) de Kidushín.

234. Rescate de la Sierva Hebrea (“Pediat Ama Ivria”)

Es el precepto con el cual se nos ordenó el rescate de la sierva hebrea.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: Y la rescatará.

Este ‘rescate’ comprende numerosas leyes, condiciones y reglamentos. Todo esto ha sido explicado ya en el Tratado (Talmúdico) de Kidushín, y allí se explicó la ley de la sierva hebrea íntegramente.

En el Mejilta dijeron, como explicación de lo que El, exaltado sea, dijo respecto de la sierva hebrea: Y si éstas tres (cosas) no le hará a ella; dijeron: “Destínala para ti, para tu hijo, o rescátala”.

233. Casarse con la Sierva Hebrea (“Ieud”)

Es el precepto con el cual se nos ordenó contraer enlace con la sierva hebrea — ya sea su patrón —quien la adquirió—, o su hijo. Y éste es el precepto de Ieúd.

En su explicación dijeron: “El precepto de ieúd tiene prioridad al precepto de ‘rescate’, pues dijo El, exaltado sea: Si no la destinó la rescatará.

Sabe, que la ley del siervo hebreo y la sierva hebrea no es vigente salvo en el momento en que rige el (Año de) Jubileo.

Las leyes de este precepto han sido explicadas ya en el Capítulo Primero del Tratado (Talmúdico) de Kidushín.

261. Prohibición de Reventa de la Sierva Hebrea (“Mejirat Ama Ivria”)

Es la advertencia con la cual se previno al que adquiere una sierva hebrea de no venderla a otro.

Es lo que El, exaltado sea, dijo: No la dominará para su venta, al despecharla.

Las leyes de este precepto, en su totalidad, han sido explicadas ya al comienzo (del Tratado Talmúdico) de Kidushín.

Extraído del EL LIBRO DE LOS PRECEPTOS, Vol. I y II, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana 
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana. 
Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial. Derechos Reservados.

Deja un comentario