PARASHÁ DE LA SEMANA: SHOFTÍM
LECTURA DE LA TORÁ PARA ESTA SEMANA: DETEURONOMIO 16:18 – 21:9
HAFTORAH: ISAÍAS 51:12 – 52:12

La Madrugada de Shavuot

Shavuot es una festividad bastante “low profile” en comparación a las demás. No hay que importar nada raro para poder festejarla como D-os manda… No hay que construir nada extravagante… Es una festividad destacada probablemente más por lo que no se hace que por lo que sí se hace: No se duerme la primera noche de Shavuot.

Si bien hay también leyes y costumbres activas que se cumplen en Shavuot como por ejemplo comer comida láctea, decorar las sinagogas con plantas y flores y escuchar la lectura de los 10 Mandamientos en la sinagoga, es la costumbre de quedarse despierto toda la noche de Shavuot la que más esfuerzo requiere y más recuerdos interesantes me traen.

Pero creo que primero corresponden unas palabras de introducción en cuanto al significado de esta costumbre, conocido como Tikun Leil Shavuot, o “la ‘corrección’ de la noche de Shavuot”.

El origen de la costumbre se remonta a hace 3.322 años en la madrugada del día en el cual recibimos la Torá. El midrash cuenta que cuando D-os vino a dar la Torá al pueblo judío encontró a todo el mundo durmiendo. Para corregir esa falta, nos quedamos despiertos toda la noche de Shavuot, estudiando la Torá, para llegar a la madrugada despiertos.

Hay que entender este tema. ¿Cómo es posible que todo el pueblo judío haya quedado durmiendo en ese día tan especial? Además: durante 49 días contaban ansiosamente los días en anticipación al gran día. ¿Cómo se entiende, entonces, que luego de tanta preparación faltaron todos a la cita?

Las enseñanzas jasídicas, que siempre nos dan un “insight”, una perspectiva más penetrante de las cosas, nos explican el tema de la siguiente manera:

No es que se quedaban durmiendo por insensibilidad, sino que ¡habían decidido recibir la Torá durmiendo! ¿Por qué? Hicieron el siguiente cálculo: D-os es infinito, Su Torá es infinita, el alma es infinita, pero ¡el cuerpo es finito! ¿Cómo se hace para lograr esa conexión entre el alma y D-os sin la interferencia del cuerpo? Siendo que cuando uno duerme su alma se libera del cuerpo, se les ocurrió que la solución sería que reciban la Torá durmiendo para que el alma reciba la Torá ¡sin la interferencia del cuerpo!

Pero fue un error, ya que el objetivo de la Torá es que se la cumpla y exprese por medio del cuerpo y no puenteándolo.

Esto tiene una enseñanza muy relevante para nosotros hoy en día. Hay muchos que creen que las normas de la Torá son un tema netamete “religioso” que tiene que ver principalmente con los “religiosos”… “No tengo que cumplir con los ‘ritos’ para ser un buen judío,” dicen. “Me siento muy judío a mi manera,” afirman.

Tikun Leil Shavuot nos enseña que no es así. Ser judío como “D-os manda” implica exactamente eso: cumplir con las cosas como El quiere…. Y lo que El definió es que el nivel máximo de conexión con D-os es por medio de cumplir con las cosas también físicamente, consagrando así al mundo material que El también creó. Dividir entre el mundo material y espiritual es justamente el error histórico que la entrega de la Torá viene a combatir.

No alcanza con ser “buen judío” espiritualmente; hace falta serlo totalmente en todos los aspectos de la vida. Y porque a veces cuesta entenderlo, se nos da una noche entera en el año para contemplarlo…

 

POR ELIEZER SHEMTOV
Rabino Eliezer Shemtov es el representante del Rebe de Lubavitch, que su mérito nos proteja, en el Uruguay. Es autor de Amores Imposibles, Cruzando el Charco, Ser Judío Hoy

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