“La Importancia del Refinamiento Personal”

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En el precepto de “contar el Omer” hay un aspecto que lo destaca de otros preceptos dependientes del tiempo. Es lo que dice por el texto bíblico “Y contaréis para ustedes”. De las palabras “para ustedes” aprendemos que el precepto de contar es personal de cada judío. Es decir, cada uno debe contar días, cuantos días transcurrieron para él desde el Omer. El deber es contar día tras día y en el día cincuenta de su cuenta festejar la Festividad de Shavuot.

Con esto se diferencia Shavuot de las demás celebraciones: cada fiesta tiene fijado su día específico para ser celebrada, mientras que con respecto a Shavuot la Torá no definió una fecha, sino que se festeja en el día cincuenta de la cuenta del Omer.

La Fecha de la Festividad

Como consecuencia de esto, es posible que Shavuot no caiga en el seis de Siván. En la época cuando se santificaba el comienzo del mes en base a testigos oculares (que atestiguaban haber visto la luna nueva), podía ocurrir que Shavuot sea el cinco o el siete de Siván. Por ejemplo, si los meses anteriores Nisán e Iar tenían tan sólo veintinueve días, Shavuot -el día cincuenta del Omer- se celebraba el siete de Siván, mientras que si los dos meses tenían treinta días, Shavuot era en el cinco de Siván.

También en la actualidad es posible una situación en la que un judío celebre Shavuot el cinco o el siete de Siván. Una persona que cruzó la línea internacional de cambio de fecha (donde cambia la fecha, de un lado es todavía domingo y del otro lado ya es lunes), continúa contando de acuerdo a los días que transcurrieron para él lo que no coincidirá con la cuenta de la gente del lugar. Su día cincuenta no caerá el seis de Siván, sino el cinco o el siete (dependiendo de la dirección en la que haya cruzado la línea internacional de cambio de fecha), y por ende deberá celebrar Shavuot en ese día.

Fijado desde Arriba

Sin embargo, aunque quien festeje en esas circunstancias la Fiesta de Shavuot el cinco o el siete de Siván cumplirá con la indicación de la Torá de celebrar la festividad en el día cincuenta de la cuenta del Omer, habrá una diferencia entre él y el resto de los judíos- el día cinco y siete de Siván no podrá decir en su plegaria que éste es el día de “la fecha de la entrega de nuestra Torá”. La fecha de la entrega de la Torá es el seis de Siván- ese es el día en el cual Di-s entregó la Torá al pueblo de Israel. Sólo al celebrarse Shavuot ese día puede recitarse “Fecha de la entrega de nuestra Torá”. Esto no se altera en base a la cuenta individual, sino es un tema fijo para la totalidad del Pueblo de Israel.

Resulta entonces que en Shavuot hay dos aspectos:

Uno- el personal, el que depende del trabajo espiritual personal de cada judío, y otro-el general, que es fijo desde arriba.

Dos Temas

De aquí extraemos una enseñanza para cada judío: hay temas donde el esfuerzo personal de cada uno es el que define. Si ha de refinarse, mejorando y perfeccionando el nivel de las cuarenta y nueve expresiones que pueden tener sus sentimientos y cualidades (labor en la que consiste el concepto espiritual de la cuenta del Omer) entonces se hará merecedor de recibir de Arriba la Torá, a pesar de que otros aun no se hayan refinado y no estén en condiciones adecuadas para ello.

Pero, conjuntamente con esto, aquellos aspectos de la Torá que no dependen de la labor y trabajo personal del hombre, y que son otorgados de manera absoluta desde Arriba, pueden ser recibidos sólo en los momentos y fechas fijadas para ello por parte del Altísimo.

(Likutei Sijot, Tomo 3, Pág. 998)

ADAPTADO DE LA ENSEÑANZAS DEL REBE DE LUBAVITCH

Extraído de Shuljan Shabat, originalmente publicado en Sijat Hashabua, traducido por “La reflexión semanal”

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