Judaísmo en Español

El Tania del Día Sháar HaIjud VeHaEmuná, comienzo de Capítulo 12

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Sháar HaIjud VeHaEmuná, comienzo de Capítulo 12

[Pese a que sólo hay veintidós letras, éstas pueden crear una vasta multitud de criaturas] pues las criaturas se dividen en categorías, [tanto] generales como particulares, [división multitudinaria que se produce] mediante cambios en las combinaciones, sustituciones y transposiciones [de las letras], como se explicara arriba, pues cada letra es un flujo de una fuerza vital y un poder individual y particular. Y cuando muchas letras se combinan para formar una palabra, entonces, además de las numerosas clases de poderes y fuerzas vitales que emanan según el número de letras en la palabra, hay, además, trascendiendo a todos [los poderes particulares], el flujo de un poder superior y una fuerza vital general que contiene y es equivalente a todos los varios poderes y fuerzas vitales individuales de las letras y que las trasciende a todas; las une y combina a fin de conceder poder y fuerza vital al mundo que fue creado [tanto] con sus aspectos generales como particulares,* a través de esta palabra.

* NOTA

Dado que cada una de las veintidós letras de la Torá es el flujo de una fuerza vital y poder individual y particular que no fluye a través de ninguna otra letra, por eso, la figura escrita de cada letra es del mismo modo específica y distintiva, indicando el esquema del flujo y la manifestación de la luz, la fuerza vital y el poder que se revela y fluye a través de esta letra, [es decir,] cómo fluye y se revela de los atributos del Santo, bendito sea, Su Voluntad, Su sabiduría, etc.

Como por ejemplo, mediante las palabras de la Aserción “Haya un firmamento…”, fueron creados los siete cielos y todos sus componentes celestiales. Así, nuestros Sabios de bendita memoria hablan de “[el firmamento llamado] Shejakím, donde se alzan molinos que trituran maná para los tzadikím…, [el firmamento llamado] Zevúl, donde se alzan [los celestiales] Jerusalén, el Santo Templo y el Altar…, [el firmamento llamado] Majón, donde están los depósitos de nieve y los depósitos de granizo…”. Los cielos como un todo fueron creados, viven y existen a través de la generalidad de las palabras de la aserción “Haya un firmamento…”, y cada ser individual en los siete cielos fue creado, vive y existe en virtud de alguna combinación de las letras de estas palabras, o sus sustituciones y transposiciones, [siendo éstas] acorde a la calidad de la fuerza vital de aquella criatura particular. Pues cada cambio en una combinación es una mezcla y entrelazamiento de los poderes y fuerzas vitales de una forma diferente, porque cada letra precedente en la combinación domina y es la [fuerza] esencial en este ser creado, mientras que las otras están subordinadas a ella y se incluyen en su luz, y con ello es creado un nuevo ser. Del mismo modo, mediante la sustitución de letras o sus transposiciones, son creadas nuevas criaturas que son de niveles inferiores al de los seres creados de las letras [originales] mismas.


Extraído del libro Tania Completo, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial. Derechos Reservados.

Sefira Ross es una diseñadora e ilustradora independiente cuyas creaciones originales adornan muchas páginas de Chabad.org. Residiendo en Seattle, Washington, sus días se pasan entre ilustraciones multitarea y ser madre.

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