Judaísmo en Español

El Tania del Día Igueret HaKodesh, Epístola 2

El Tania es una exposición filosófico-cabalista que enseña al hombre a aproximarse a su Creador

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Tras su arribo de Petersburgo

“Me he vuelto pequeño de todas las bondades y de toda [la verdad]”. Esto significa que con cada favor individual que Di-s confiere al hombre, éste debe volverse muy humilde. Pues [la Sefirá Suprema de] “jésed es el brazo derecho” y, [las Escrituras declaran:] “Su brazo derecho me abraza”, lo que se refiere al estado de Di-s acercándolo concretamente [a El], con mucha más intensidad que antes. Y quienquiera es [llevado] sumamente más cerca de Di-s, viéndose elevado a magnas alturas, debe ser aún más humilde, hasta el plano más bajo, como está escrito: “Di-s Se apareció ante mí de lejos”. Y, como es sabido, “Todos los que están ante El son tenidos por nada”. Por lo tanto, quienquiera está más “ante El”, [quienquiera está más cerca de Di-s,] es tanto más como nada, nulidad e inexistente.

Esta [autoanuladora respuesta a los favores Divinos] es el nivel de “el lado derecho” de la santidad, y de “jésed a Avraham”, quien dijo: “Mas yo soy polvo y cenizas”. Esta [humildad nacida de la bondad] es también el rasgo característico de Iaacov, y mediante ella se autojustificó por su temor a Eisav, y no consideró suficiente la promesa [Divina] que le fuera otorgada: “Y he aquí que Yo estoy contigo [y te protegeré dondequiera vayas]”. [Esto fue así,] porque Iaacov se consideró absolutamente insignificante en razón de la multitud de favores [recibidos de Di-s], [como dijo:] “pues [sólo] con mi bastón [crucé el Jordán, y ahora tengo [propiedades suficientes para] dos campamentos]”, y se consideró absolutamente inadecuado e indigno de ser salvado, etc., como lo expresaron nuestros Sabios: “[Iaacov sentía aprensión] no sea que el pecado causara [que él no fuera salvado]”, pues le parecía que había pecado.

Es distinto, sin embargo, con la [non sancta] contraparte [al atributo de bondad que pertenece al “lado” santo del universo]; o sea, [es distinto] con Ishmael, [quien encarna] el atributo de jésed que pertenece a la kelipá: Cuanta más bondad [es mostrada a Ishmael y a los de su clase], tanto más crece él en orgullo, arrogancia y satisfacción de sí mismo.

En consonancia, vengo a hacer un anuncio de peso a todos los hombres de nuestra fraternidad [jasídica], respecto de la multitud de favores, “las inmensas cosas que Di-s ha hecho para con nosotros”. [Como resultado de todos estos favores:] Afírmense de los atributos de Iaacov, [pues los judíos son conocidos como] “el remanente de Su pueblo” y “el remanente de Israel”, considerándose realmente como meros remanentes, como algo verdaderamente superfluo y dispensable. Que [los hombres de nuestra fraternidad] no se tornen arrogantes frente a sus hermanos…. Que no se mofen de ellos ni les silben burlones, Di-s libre. Una estricta advertencia: ¡No mencionen nada! Más bien, [los hombres de nuestra fraternidad jasídica] han de subordinar su espíritu y corazón ante cada hombre conforme el atributo de “verdad a Iaacov”, con humildad, con “una respuesta suave [que] aparta la ira” y espíritu sumiso… Y por medio de todo eso, probablemente Di-s pondrá [una respuesta conciliatoria y cariñosa] en el corazón de sus hermanos, [pues] “tal como las aguas [reflejan] el rostro de uno, [así también el corazón de un hombre refleja el del otro]”.

Extraído del libro Tania Completo, de la Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana
© Editorial Kehot Lubavitch Sudamericana. Prohibida su reproducción total o parcial sin autorización escrita de la Editorial. Derechos Reservados.

 

Sefira Ross es una diseñadora e ilustradora independiente cuyas creaciones originales adornan muchas páginas de Chabad.org. Residiendo en Seattle, Washington, sus días se pasan entre ilustraciones multitarea y ser madre.

 

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