fbpx
Bienvenido
- Judaísmo en Español

Tu B’Shvat: Floreciendo

Al igual que los árboles en medio del invierno, nosotros tenemos la capacidad de emerger de la oscuridad y florecer.

63
PARASHÁ DE LA SEMANA: PESAJ
LECTURA DE LA TORÁ PARA 2 DIA DE CHOL HAMOED (MARTES): EXODO 22:24 – 23:19 Y NUMEROS 28:19-25
LECTURA DE LA TORÁ PARA 3 DIA DE CHOL HAMOED (MIERCOLES): EXODO 34:1-26 Y NUMEROS 28:19-25
LECTURA DE LA TORÁ PARA 4 DIA DE CHOL HAMOED (JUEVES): NUMEROS 9:1-14 Y NUMEROS 28:19-25
LECTURA DE LA TORÁ PARA 5 DIA DE SHVIEE SHEL PESACH (VIERNES): NUMEROS 13:17 – 15:26 Y NUMEROS 28:19-25 HAFTORAH: SAMUEL II 22:1-51
FESTIVIDAD: PESAJ (19 AL 27 DE ABRIL DE 2019)
TIEMPO DE LECTURA: 3 MINUTOS

Los primeros árboles que florecen en Israel están despertando después de una larga y profunda siesta invernal. Pasaron muchos meses hibernando. Hasta ahora, nuestras amadas fuentes de nutrientes, sombra y oxígeno estuvieron absorbiendo agua del subsuelo. Este mecanismo de supervivencia —un regalo Divino— ha sostenido a los árboles hasta ahora. Pero en este momento comienza un nuevo ciclo en sus vidas: el sustento que necesitan para crecer, florecer y prosperar lo obtienen de su propia savia. Los árboles se regenerarán utilizando sus propios recursos y se convertirán en la entidad generosa y dadora que estaban destinados a ser.

Ellos florecerán.

¿Te suena familiar?

¿Cuántas veces hemos estado en ese vulnerable espacio escondido, subterráneo, que muy poca gente puede penetrar? A pesar de lo que pueda estar manifestándose en la superficie exterior, a pesar de lo que proyectemos hacia afuera, ¿cuántas veces ha sido la realidad exterior incongruente con lo que ocurre dentro de nosotros?

Negocios y sociedades problemáticas; entornos tensos; comienzos difíciles; finales difíciles. Quizás en esas ocasiones somos dependientes y necesitamos apoyo, quizás necesitamos ser sustentados porque no tenemos la fuerza, la resistencia o la voluntad para salir adelante por cuenta propia. Quizás estemos utilizando “generadores de energía” externos para mantener nuestro equilibrio, dignidad o incluso cordura. Estamos en “modo de supervivencia”. Y, en ocasiones, eso está perfecto.

Suscriba nuestro boletín para mantenerse actualizado.

En este momento del año los árboles comienzan a brotar después de haber sido estériles durante un largo tiempo. Han perseverado y subsistido. A veces apenas lo han logrado, con sus últimas fuerzas. Ahora están comenzando a emerger, a florecer.

¿Has emergido alguna vez, entero, de la oscuridad y el trauma, después de sentirte herido? ¿Has ocultado una infancia dolorosa, una relación abusiva, un ciclo destructivo? ¿Has sido capaz de florecer a pesar de la aflicción?

-- Anuncio --

¿Emergiste como una víctima o fortalecido, sin fe o siendo un creyente, paralizado o transformado, encadenado o libre? Quizás un poco de todo.

Si respondiste a estas preguntas con afirmaciones positivas, entonces tú también tienes razón para celebrar Tu Bishvat.

Puede que para ver esas transiciones en tu vida haga falta tiempo, distancia y un poco de compasión Divina. O, en contraste, puede que esas transiciones te resulten absolutamente obvias y dramáticas. Cualquiera sea el caso, habremos vivido un proceso de transición de un estado a otro. Habremos pasado de la dependencia a la independencia, del ocultamiento a la revelación. De sobrevivir en silencio, debajo de la superficie, a vivir en la realidad visible. Habremos emergido de esa tierra, de ese sedimento, siendo una persona diferente. Esperanzadoramente, una persona más hábil, productiva y fértil.

¿Cómo uno emerge? Quizás reconocer que somos creados a imagen de Dios sea un primer paso. Quizás saber que Dios nos dio los desafíos precisamente para que desarrollemos y expresemos nuestro verdadero carácter, para que obtengamos claridad. También es importante entender que somos parte integral de un plan mayor, eso nos ayuda a ver más allá de nuestra realidad inmediata.

¿De qué otra forma emergemos? Aceptándonos a nosotros mismos y a nuestra situación particular; perdonarnos es vital. Es crucial diferenciar entre lo que está bajo nuestro control y lo que no. Ayudar a otros, para poder obtener perspectiva, es fundamental. También lo es aprovechar nuestras reservas internas y nuestro potencial en el camino hacia el cambio. Entender en dónde estamos en el presente y en dónde queremos estar en el futuro es clave para emerger triunfantemente.

La Torá declara: “Porque el hombre es un árbol del campo” (Deuteronomio 20:19). Lo mismo que ocurre con los árboles ocurre con nosotros. En Tu Bishvat tenemos el privilegio de contemplar algo milagroso. A medida que los árboles pasan de un estado de escasez a uno de abundancia, nosotros también podemos pasar de ser seres receptores a seres dadores, porque ahora nos tenemos a nosotros mismos. Nos hemos reconectado con nuestros propios recursos.

Que siempre recordemos las fuentes de vida que nos han ayudado a perseverar durante los tiempos estériles y lo fortalecidos que hemos emergido posteriormente por cuenta propia. Y que nos deleitemos en la guía de Dios mientras nos lleva hacia la recompensa interior que nos espera este Año Nuevo de los árboles.

 

POR KAREN WOLFERS RAPAPORT

 

Recibe actualizaciones en tiempo real directamente en tu dispositivo, suscríbete ahora.

Los comentarios están cerrados, pero trackbacks Y pingbacks están abiertos.

Únete a nuestra campaña de Pesaj
close-image